dijous, 16 d’abril de 2015

Inteligencias múltiples

La teoría de las inteligencias múltiples está alcanzando en nuestro país una relevancia considerable, especialmente en el campo educativo. De alguna forma, la teoría de las inteligencias múltiples quiere impregnar todos los aspectos del aprendizaje escolar, desde el currículo oficial, hasta la propia metodología. Recientemente hay una “exigencia” en el ambiente, de trabajar sobre este modelo. En este artículo explico brevemente en qué consiste la teoría de las inteligencias múltiples y cuáles son esas inteligencias. El modelo de Howard Gardner Es una teoría que cumple más de 30 años. Fue Howard Gardner, profesor de la Universidad de Harvard, el que diseñó el modelo en un libro que escribió en 1983 titulado precisamente Las inteligencias múltiples. La teoría de las inteligencias múltiples viene a decir que la inteligencia no es una entidad unitaria, algo único y que se suele cuantificar con el Cociente de Inteligencia. Sino al contrario, la inteligencia es una entidad formada por un conjunto de capacidades distintas y a la vez semi-independientes. Por otro lado, la teoría de las inteligencias múltiples postula que la inteligencia no es algo innato e invariable en el tiempo. Al contrario, considera las inteligencias múltiples como habilidades que se pueden desarrollar y mejorar. De ahí, la importancia de la educación y de la estimulación. ¿Cuáles son las inteligencias múltiples? Hasta la fecha, Howard Gardner y su equipo han establecido ocho inteligencias múltiples. De forma muy resumida paso a enunciarlas y describirlas. 1. La inteligencia lingüístico-verbal. Es la inteligencia relacionada con el uso del lenguaje expresivo y comprensivo y la habilidad para establecer relaciones lógicas entre los elementos que configuran el lenguaje. Las habilidades más relacionadas son las de hablar, escribir, escuchar y leer con eficacia. 2. La inteligencia lógico-matemática. Es la inteligencia relacionada con la resolución de problemas matemáticos, el uso de operaciones y conceptos matemáticos, así como la habilidad para establecer relaciones lógicas entre los números. Las habilidades más relacionadas suelen ser establecer cálculos y estimaciones, resolver problemas, relaciones lógicas matemáticas, inductivas y deductivas. 3. La inteligencia visual-espacial. Es la tercera de las inteligencias múltiples que incluye las habilidades para trabajar y manipular estímulos visuales y espaciales. Incluye la orientación y estructuración espacial, crear imágenes mentales visuales, percibir detalles visuales y sobre todo, la capacidad de creación y diseño, a partir de estos elementos visuales y espaciales. 4. La inteligencia musical. Esta es la inteligencia relacionada con todas las habilidades musicales: escuchar, interpretar la música, cantar, tocar instrumentos y producir creaciones musicales. 5. La Inteligencia corporal cinestésica. En este recorrido por las inteligencias múltiples, llegamos a la inteligencia corporal cinestésica, que son todas las habilidades relacionadas con el uso y control del propio cuerpo, tanto en habilidades motrices finas, como gruesas. Aquí se incluyen las habilidades deportivas, de danza y baile, de expresión corporal. Pero también las habilidades de más precisión como la cirugía o todas las artes plásticas. 6. La inteligencia intrapersonal. Son el conjunto de habilidades implicadas en el conocimiento interno de la propia persona. De esta forma están implicadas habilidades como el manejo de las propias emociones, el autoconocimiento y autoestima, así como la capacidad de plantearse metas y proyectos. 7. La inteligencia interpersonal. Por su parte, la inteligencia interpersonal está formada por todas las habilidades de relación con las demás personas: empatía, habilidades sociales, trabajo en equipo, establecer relaciones sociales, resolución adecuada de conflictos, etc. 8. La inteligencia naturalista. Llegamos a la última de las inteligencias múltiples, la inteligencia naturalista, que son todas esas habilidades para entender y manejar el mundo natural. Incluyen la observación, recogida de información, planteamiento de hipótesis, clasificación, etc. Howard Gardner y las inteligencias múltiples Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales Howard Gardner recibió en España el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el año 2011. Progresivamente está creciendo la relevancia de esta teoría en nuestro país, especialmente se está haciendo un esfuerzo por incluirla en el Sistema Educativo y sobre todo, en la práctica escolar en todas las etapas educativas.

dilluns, 30 de març de 2015

Uso responsable de las nuevas tecnologías, clave en la educación de los niños


Hoy en día hay algo que es absolutamente innegable: los padres debemos enseñar a nuestros hijos a tener un uso responsable de las nuevas tecnologías. Las herramientas digitales, sean las que sean (smartphones, tablets, pc, …) son tan populares que en muchos hogares españoles no sabríamos qué hacer sin ellos. Yo la primera, por lo que mis hijos las tienen todas y cada una a su alcance, pero con limitaciones.
Uso responsable de las nuevas tecnologías

Conocedores de la preferencia de los niños por materiales educativos en soporte digital hace que se nos haga imprescindible enseñar a nuestros hijos a usar de manera responsable estas nuevas tecnologías, desde su más temprana edad. Estaréis conmigo que un niño no debe pasarse horas y horas delante de ninguna pantalla, por más educativo que sea el material que esté utilizando. Enseñarles a tener un uso responsable de las nuevas tecnologías es enseñarles a elegir qué, cómo, cuándo y cuánto. Es decir, qué hacen cuando están conectados, cómo utilizan las apps o  redes sociales, cuándo los pueden utilizar y durante cuánto tiempo. No es una tarea sencilla, sobre todo a medida que los niños van creciendo.



Una posible solución podría estar en utilizar contenidos digitales de alta calidad educativa desde de que empezamos a usar las nuevas tecnologías con ellos. Desde Storyly.es, plataforma digital de lectura infantil, los niños desarrollarán hábitos de uso saludables a la vez que potenciarán sus conocimientos e imaginación – ya que Storyly promueve la lectura infantil y el desarrollo de la creatividad, la imaginación, la inteligencia emocional, la conciencia social y el intelecto.

 

Además, según señalan los expertos, la tecnología de esta plataforma novedosa permite individualizar el aprendizaje: cada niño aprende a leer de forma autónoma y a su propio ritmo. Asimismo, estudios como el de Clark, Osborne and Dugdale demuestran que el uso temprano del ordenador es beneficioso para el desarrollo cognitivo y psicológico del niño y que los materiales presentados en soportes tecnológicos son los que se leen con mayor frecuencia. Por su parte, Haugland descubrió que los niños expuestos a programas informáticos apropiados para ellos muestran un aumento significativo en sus destrezas cognitivas.



Además, Storyly.es fomenta el aprendizaje de la lectura y del inglés entre los más pequeños,  incluye el primer cuentacuentos online bilingüe en inglés y español, y un servicio de lectura a distancia para que niños, abuelos y tíos puedan leer juntos aunque les separen kilómetros.



Storyly.es: plataforma integral de lectura infantil

Storyly.es es una plataforma digital interactiva para niños de 3 a 9 años con novedosas funcionalidades, como la lectura a distancia, el cuentacuentos bilingüe en inglés y español, Aprendamos Inglés® y Aprendamos a Leer®. Se trata de una boutique de lectura compuesta por más de 120 títulos seleccionados entre los que figuran cuentos clásicos, poesía, música o libros de aventuras, entre otros.

La plataforma está disponible para ordenador y tablet a un coste de 5,99€/mes. Durante los primeros 90 días de contratación, el usuario puede disfrutar de un descuento del 80% sobre este precio.

dissabte, 21 de març de 2015

INTELIGENCIA EMOCIONAL.( 2ª parte)

Paloma nos volvió a sorprender con esta charla explicándonos cómo hacer para que nuestros hijos tuvieran clara la emoción que sentían en cada momento.
Para ello los padres tuvimos que hacer prácticas. No creáis que siempre coincidíamos con la misma emoción.
¡Muchas gracias por compartir tus conocimientos, Paloma!





diumenge, 1 de març de 2015

Mamá: no puedo parar los pensamientos que me llegan a la cabeza


sobreestimulacion

Una amiga me comentó hace unos días que su hija, de apenas cinco años de edad, le había sorprendido con este comentario mientras la llevaba a un cumpleaños. Sentada en su sillita, en los asientos traseros del coche, la pequeña se mostraba agobiada y desconcertada. No es la primera madre que me comenta algo parecido, pero en este caso resulta especialmente significativo el hecho de que la niña considerara que los pensamientos le llegaban de fuera..
No se trata del argumento de una película de ficción, al estilo de La invasión de los ultracuerpos, ni tampoco es consecuencia de alguna extraña enfermedad mental, o una situación puntual y pasajera. Tras descartar todo lo descartable, la conclusión no se hace esperar: se trata sin duda de otra niña más alcanzada por lo que denominamos sobreestimulación. En 1997, hace ya dieciocho años, publiqué un libro sobre el consumo de drogas de síntesis entre los adolescentes, en el que hacía referencia exactamente a esta situación. Sin lugar a dudas nos encontramos ante la generación más sobreestimulada de toda la historia de la Humanidad. Hasta hace apenas 50 años los estímulos que recibíamos del exterior eran muy limitados y moderados en relación a los que recibimos hoy en día. Se trataba fundamentalmente de estímulos procedentes de nuestro entorno inmediato, familia, amigos, y las pocas horas a la semana que podíamos pasar viendo un canal de televisión en blanco y negro, o escuchando algún programa de radio.
Hoy, cualquier niño de diez años de nuestro entorno, ha recibido muchísima más información que cualquier otro homo sapiens de los que han pasado por aquí en los últimos 40.000 años. Ha visto imágenes de tiranosaurios corriendo por un bosque, cuando hasta hace un siglo ni tan siquiera sabíamos de su existencia. Imágenes de peces abisales, animales e insectos de cualquier punto de la tierra, vídeos grabados en la superficie de Marte por un robot, secuencias reales sobre el corazón bombeando sangre o linfocitos haciendo su trabajo en nuestro sistema inmunológico. Cosas con las que ningún sabio de la antigüedad se atrevió a soñar, y un volumen de información muy difícil de manejar. Estímulos dirigidos a todos sus sentidos: sintetizadores, sonidos y ritmos nunca antes escuchados, alimentos procedentes de los cinco continentes, chicles que los primeros minutos saben a maracuyá y después a frutos silvestres del bosque australiano… ¿Se han parado a contar los tipos de cereales que hay en las estanterías de los supermercados? ¿Y los yogures?
Pero estos niños no reciben sólo los estímulos de su entorno habitual, sino que en muchas ocasiones nos empeñamos en “enriquecerlo” y llenar absolutamente todo su tiempo con más actividades. Un tiempo libre absolutamente copado, que se combina con histriónicas series de dibujos animados, estridentes partidas de videojuegos en 3D y todo tipo de aplicaciones para llenar sus móviles, tabletas y cabezas.
Hace ya unos años que distintos expertos, como los del grupo de investigación sobre Neuroplasticidad y Aprendizaje de la Universidad de Granada (UGR), advirtieron sobre cómo la estimulación temprana podía influir en el proceso de aprendizaje. La psicobióloga Milagros Gallo, señalaba que: “El entrenamiento en tareas demasiado complejas, antes de que el sistema esté preparado para llevarlas a cabo, puede producir deficiencias permanentes en la capacidad de aprendizaje a lo largo de la vida”.
El problema de la sobreestimulación es que, al igual que hacen las drogas de síntesis, provoca lo que denominamos “tolerancia”. Es decir, el organismo se acostumbra a recibir con regularidad su dosis de estímulos, hasta que llega un momento en el que tal dosis no le satisface. ¿Qué hace entonces? Pues muy sencillo: buscar una dosis mayor. Los niños que viven este efecto se hacen cada vez menos sensibles a los estímulos del entorno, y necesitan cada vez más. Se vuelven hiperactivos, o se muestran desmotivados mientras su imaginación y creatividad se van mermando. Les cuesta centrarse mucho tiempo en una misma actividad, y sienten que sus pensamientos se atropellan los unos a los otros.
NECESITAMOS EL ABURRIMIENTO
Puede parecer algo paradójico, pero necesitamos más que nunca que los niños y niñas tengan tiempo para aburrirse. Necesitamos que tengan tiempo todos los días para llevar a cabo actividades que no estén previamente estructuradas, organizadas y controladas por normas rígidas y preestablecidas. Es preciso que tengan la oportunidad de crear sus propias estructuras, normas y parámetros. Creo que los adultos que no son capaces de innovar, de adaptarse, cambiar o evolucionar y aportar algo a la vida de quienes les rodean, son con frecuencia niños privados de la posibilidad de crear y experimentar. Es necesario tener la posibilidad de explorar, y también la posibilidad de equivocarse.
Definiría el aburrimiento como la ausencia de motivación que incite a la acción física o mental. Así pues, si un niño se aburre y desea actuar tendrá que terminar encontrando o creando sus propias motivaciones. Tendrá en definitiva que automotivarse. Y no les quepa duda de que lo hará. Un niño o una niña en un parque, con un palito, arena y un par de piedras creará todo un mundo. Sentado frente a una mesa y con una caja llena de pinzas de tender la ropa, organizará una carrera de coches, desarrollará una batalla o realizará algún tipo de construcción. Una hoja en blanco, un lápiz y varios rotuladores darán lugar a todo tipo de creaciones…
Los niños y niñas de hoy, más que nunca, necesitan disponer de tiempo no estructurado y dirigido por sus mayores. La sobreestimulación, la constante motivación externa y el encadenamiento continuo de tareas y actividades programadas les saturan, agobian y ahogan su necesidad de crear.
Resumiría mis principales recomendaciones en el siguiente decálogo:
  1. Procure que sus hijos/as dispongan con frecuencia de tiempo no estructurado. ¡Verdadero tiempo libre!
  2. Reduzca las actividades extraescolares al mínimo que considere necesario. Priorice y tenga muy en cuenta aquellas que son iniciativa de ellos mismos.
  3. No se adelante a sus demandas, no queme etapas demasiado pronto. Necesitan detenerse y paladear cada edad y cada etapa. Respete su ritmo de maduración.
  4. Interactúe y juegue con ellos si se lo piden, pero no organice ni desarrolle las normas.
  5. Controle el acceso a internet y las nuevas tecnologías. No deben convertirse en prioritarias ni conformar su principal forma de ocio. Establezca horarios.
  6. Distancie el uso de ordenadores, tablets o teléfonos móviles de la hora de irse a la cama. El sueño es fundamental, y el cerebro necesita un tiempo para volver a la normalidad tras los estímulos recibidos durante el empleo de estos aparatos.
  7. Supervise las series de dibujos animados que ven. Compruebe si es usted capaz de ver un capítulo y en qué estado se encuentra después. Algunas generan un estado de ansiedad muy apreciable.
  8. Sus hijos necesitan contacto con la naturaleza. El ritmo que ésta establece actúa como un verdadero bálsamo. Necesitan tocar, oler, sentir y experimentar en espacios abiertos y naturales.
  9. Controle los ruidos innecesarios. Si alguien quiere ver la tele en casa, escuchar música o discutir, los demás no tienen que compartirlo necesariamente.
  10. Preste toda la atención posible a sus comentarios, preguntas y observaciones. Nada de lo que dicen es superficial, aunque en un principio podamos no entender lo que están intentando decirnos.

dimarts, 17 de febrer de 2015

40 frases motivadoras para nuestros hijos



Si cada día corregimos 15 veces en negativo a nuestros hijos y les decimos NO otras quince, su saldo positivo en el banco de las emociones será nulo. Sin capital, ¿cómo van a aguantar hasta final de mes? Irán tirando, arrastrándose como puedan, hasta sentirse vacíos y sin fuerzas. O al revés, tan insatisfechos que pueden llegar a explotar.
A todos nos gusta tener nuestras arcas bien llenas. Con la cuenta en el banco cargada nos atrevemos a cualquier cosa: a viajar, a comenzar nuevos proyectos o a soñar.
A nuestros hijos les pasa igual. Solo que en su banco no hay dinero sino emociones. Valoraciones. Seguridad. Y los ingresos o salidas dependen, en muchos casos, de nosotros.
Ayúdales a que tengan su cuenta corriente emocional rebosante. La vida ya se encargará de nivelar el saldo pero mientras, en casa, que no se te olvide hacer un ingreso diario de 5 frases positivas.

Frases para fomentar en positivo:

La competencia:
  • Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
  • Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
  • Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
  • Te está saliendo muy bien. Sigue así.
  • Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
  • No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
  • Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.
La iniciativa:
  • Tu esfuerzo ha valido la pena.
  • Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
  • ¡Mira lo lejos que has llegado!
  • Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
  • Me gustan tus ideas.
  • Seguro que encuentras una solución mejor.
  • Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.
La comunicación:
  • No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
  • Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
  • ¿Qué te parece?
  • Esa es una buenísima observación. Gracias.
  • Esa pregunta es muy interesante.
  • Me gusta que me preguntes cosas.
Su identidad:
  • Me gusta cómo eres.
  • Te quiero, te quiero, te quiero.
  • Espero que estés orgulloso de ti mismo.
  • Me gustas cuando sonríes.
  • Me encanta tu compañía.
  • Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
  • No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
  • No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
  • Eres especial, no hay nadie como tú
La responsabilidad:
  • Sé que puedo confiar en ti.
  • Me has demostrado ser responsable.
  • Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
  • No te lo permito pero te quiero.
  • Toma una decisión. Confía en ti mismo
La colaboración:
  • Gracias por tu ayuda.
  • Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
  • Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
  • Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
  • Tómate tu tiempo para hacerlo.
  • Seguro que entre los dos es más fácil.
  • Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

Leer y autoestima


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Cuando le lees un libro a tu hijo, no solo le estás fomentando la creatividad y la imaginación. No solo le estás ofreciéndole una oportunidad para que crezca por dentro.
Cuando tú dedicas tiempo para leer con él, le estás diciendo sin palabras que él es valioso. Que su compañía es agradable. Que crees en sus talentos y en su capacidad de aprendizaje. Le dices que en ese momento no hay nada tan importante para ti como leerle ese libro y que no te gustaría estar en otro lugar que no sea junto a él.
Leer un libro junto a tu hijo es un concentrado de autoestima para él y un momento de mediación afectiva para ti.

Aprende a hablar el idioma de las emociones con tu hijo

Aprende a hablar el idioma de las emociones.

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Lo queramos o no, para suerte o para desgracia, somos las personas que MÁS influimos en la vida de nuestros hijos. Lo que les trasmitimos (que no es solo lo que decimos) va directo al corazón. Con 4 o con 17 años.
Cuando le sobreproteges (no puedes hacerlo tu solito, cariño, papá te ayudará…), cuando le hablas con ironía, cuando le prohíbes o castigas. Por supuesto, cuando le gritas o insultas, tu mensaje no atraviesa sus oídos, como te ocurre a ti.
Tu mensaje hace un recorrido diferente y aterriza en su corazón. Y desde allí, el escucha con total claridad el eco de tu mensaje: me necesitas para hacer bien las cosas, no serás capaz, es más valioso mi tiempo que tú…
Con la mejor intención (corregir o ayudar a los hijos), los peores resultados (desgaste emocional para ellos).
Muchos ¡muchísimos! comportamientos de nuestros hijos se explican por la comunicación poco adaptativa en el hogar. Ya no se trata de falta de cariño. Ni de preocupación. Ni de ocupación. Se trata de una comunicación poco asertiva y comprensiva con las necesidades emocionales de los demás. De los hijos. De la pareja. Incluso con nosotros mismos.
Dedica un tiempo a reflexionar cómo es la comunicación de tu familia. Es así de sencillo: aprende a hablar de corazón a corazón.
Aprende a hablar el idioma de las emociones.
¡Es el único que entiende tu hijo!